Imperfecciones, por Jordi M. Novas

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Quizá os acompañe a todos a buscar el nirvana, que no llegará solito, no lo traerá Buda, no lo escampará entre los mortales. Lo que hace mi padre es diferente. Lo que él hace es encerrarse en el lavabo de madrugada. Cree que nadie lo sabe, que todos dormimos y que el insomnio no existe. Él cree que no sé que hay una revista porno escondida detrás de la lavadora. Sólo una, desde debe hacer tres años. Y la abres y ves a dos chicas posando sin tocarse, sacando la lengua y mirándose sin llegar nunca ni a rozarse. Dos ninfas desnudas y lubricadas de forma artificial, que son lesbianas sólo mientras las fotografían. Dos muchachas que ni sumando sus años llegan a la edad de mi madre. Y mi madre, bueno, seguramente ya lo sepa, pero a ciertas edades ya no da tiempo a comenzar de nuevo. La pereza lo puede todo.
Por suerte salí de aquella casa. Y sólo es un ejemplo, un suceso concreto en la antesala de la tercera edad. Ahora la gente no se soporta, se separan y se odian en menos de lo que canta un gallo. Del amor al odio no hay un paso, están juntos. La intensidad lo reúne todo, basta una sospecha para comenzar a desconfiar, y ya has dejado de estar enamorado. Somos sacos de moléculas desconfiadas y alerta; no es tanto una cuestión de amor como de posesión.
Tu coche.
Tu pareja.
Pero alguna gente, como mi madre, prefiere hacer caso omiso. La negación pierde terreno, pero aún gobierna en grado sumo. No parecemos querer aceptarnos como humanos, tenemos que ser perfectos, y desde la perfección sólo queda imperfección; sólo te queda buscar el nirvana, asentarte en medio de tu luz blanca, la que crees que a todos ilumina. Desde la perfección sólo se puede empeorar. Por eso el amor al estilo Cupido no existe, sólo es la idea adulterada que tienes de alguien imperfecto, que más tarde te decepcionará. No hay princesas ni príncipes. No puedes poseer a nadie, y hasta tu coche acabará en el desguace.

La historia de mis padres sólo es una entre tantas. Larga y aburrida. Lo suficiente como para creer que el hueco que hay entre la pared de la galería y la lavadora que mi madre utiliza todos los días, es un buen escondite. Si hablas con mi tía, te soltará pestes sobre la juventud de mi padre. Si hablas con mi madre, te dirá cómo puedes dejar el parqué reluciente sólo con limón. Negación. Lo que se dice sobre los tíos es que, todo lo que hacemos, sólo forma parte del camino hasta volver a sentir cómo se contrae la vagina de alguien alrededor de nuestra polla. No es que las mujeres sean siempre inteligentes, a veces simplemente tienen razón. Mi hermana se echó novio con veinte años, y se independizó y se casó. Mi hermana odiaba a mi padre. Las malas lenguas dicen que mi hermana, para mi padre, era como una de esas chicas de las revistas. En todo caso yo nunca lo noté. Si alguna vez la tocó, yo debía ser aún muy pequeño para saber si ella había estado llorando algún día sin motivo aparente, y no me gusta la idea, así que prefiero ignorarlo.
Sí.
Negación.
La vida es más fácil si te limitas a mirar de reojo; así, si te ha parecido ver algo malo, siempre puedes pensar que debieron ser imaginaciones tuyas.
Pienso en cómo les ha ido a mis padres, en cómo les va, en cómo podría ser que mi padre fuera un hijo de puta putero o hasta pederasta, y no me puedo quejar. Casi podría decir que soy feliz. Se llama Laura.
Aún me quiere. Aún no me odia. Y siempre pienso que me dejará en cuanto se dé cuenta de que se ha equivocado. En parte, es un problema de autoestima, pero hasta ahora así no me ha ido mal. La vida de reojo, algún tipo de nihilismo light como filosofía, y mucho sentido del humor, que se muera de risa contigo. Y hasta ahora me ha ido bien. Sólo espero no llegar a viejo pendiente de que mi mujer se duerma para poder masturbarme tranquilo. No es mucho pedir, y, en todo caso, jamás le metería mano a mi hija. Puedes no creer en nada, en cierto modo, pero eso no quiere decir que no creas en las personas.

Todas las mañanas despierto y ella está a mi lado. Y muchas de esas mañanas tengo que ponerme a fregar el suelo. Me sé un montón de remedios caseros para limpiar tejidos, moquetas, sabanas y cualquiera de las cosas que haya en tu dormitorio. Pasa si tu chica no necesita a un gran amante para pasarlo bien. Apenas empiezas a hacer el amor, ella se contrae, se queda rígida, su cuello se hincha y un chorro de sus fluidos vaginales puede sacarte un ojo. En esencia todo es agua y glucosa, pero si no haces de escudo, toda la habitación se va a poner perdida. La primera vez, un chorro empapó la primera televisión de mi piso, y al día siguiente no funcionaba. Esos orgasmos avergonzaron a la muchacha durante toda su vida, en el instituto, en la universidad. Y no es que sea para morirse, pero lo es teniendo en cuenta cómo somos y lo aburridos que podemos llegar a estar los demás. Durante una época ella tuvo que decidir si era más humillante que la criticaran o que se rieran de ella, pero cualquiera de las dos cosas la hacía sufrir. Deben ser ese tipo de situaciones las que hacen que las personas se recluyan, se den a Dios o se rapen la cabeza para ir en busca del nirvana. Escribí una historia relatando mi primera noche Aspersor, y el relato destacó en una clase de literatura. Mi único secreto confesable. Se llama “Laura”. El inconfesable tiene otro nombre, lee el resto de mis cosas, es la única que las lee, y endurezco sólo de pensar en sus ojos enormes, oscuros y brillantes, recorriendo las líneas de mis mails, dudando de hasta qué punto es cierto lo que escribo. El próximo adulterio que se fragua. Ficción dentro de la ficción; la vida embasada dentro de las mentiras. Porque las mujeres a veces tienen razón, y el final del camino importa mucho más que el camino. No seguiré los pasos de mi padre. No me raparé la cabeza ni os acompañaré en busca del nirvana. La imperfección embellece tus rasgos, la mentira endulza la verdad, e incluso a pesar del photoshop, todas esas revistas abandonadas no pueden abrirse sin rasgarlas.

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1 comentario

  1. jordim dice

    Este relato lo escribí después de una sobredsosis de ansioliticos… …

    Gracias.

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