Minutos Musicales: La sonrisa de Dylan
O eso me pareció a mí desde la segunda fila. También es verdad que como persona que no ve bien de lejos, estoy acostumbrada a imaginarme muchas cosas para formar la realidad, pero quiero creer que había una sonrisa tras cantar cada una de las estrofas de sus canciones.
Salió Dylan pasadas las 9 de la noche, desde el lado derecho del escenario. Yo esperaba a una persona que sin saludar se sentara de espaldas al público a cantar y sobre todo a tocar el teclado. Y salió y como esperaba no saludó, situándose a la derecha del escenario, de perfil , de pie, con su sombrero y traje negros y empezó a entonar……
Pero Dylan sí miraba al público, entre canción y canción, cuando hacía ese camino corto y las luces se apagaban y trataba de espiar en el set list y ver que había después. Ahí sí nos miraba.
Ya estaba prevenida, pero aún así me dolía esa voz que no sonaba como antaño. Poco a poco, no dejaban de sucederse en mi cabeza las imágenes de la peli de Scorsesse, No direction Home, y esas primeras actuaciones, y cómo sonaban esas canciones sobre un escenario. Dylan las reinventa ahora, quizá cuesta reconocerlas, pero sigue haciendo esos juegos vocales, o intentándolo, con su voz de ahora, rota y grave, que cuesta relacionar con la de entonces. Pero esos juegos y entonaciones hacen que siga siendo todo igual.
Me pregunto, ¿le costará asumir que su voz no volverá a ser la que fue? es por eso por lo que deconstruye las canciones?, para que parezcan otras y no la misma que cantaba antes? Y tras cada estrofa, su sonrisa. Y de vez en cuando, acude a su armónica, y nos dejamos absorber por ese sonido y esa imagen tanta veces vista pero nunca tan cerca. Y poco a poco me acostumbro a su voz y siento que es la de siempre.
El que no se permita hacer fotos hace que la concentración en Dylan y sus canciones sea total, me gustaba cerrar los ojos y dejar que las sensaciones me invadieran, y abrirlos y verle ahí. Algún fan alrededor, con varios conciertos a sus espaldas, comentaban que les extrañaba que cantara tanto, que últimamente no había sido así.
Y tras hora y media aproximadamente, el concierto se acaba. ¿Habría bis? El público, con el tipico ‘oe oe oe’ futbolero, y tras unos minutos, dylan y su banda sale, y en el teclado, lo que toca ahora es el ‘oe oe oe’ junto con su banda. Ese es su inesperado y sorprendente saludo a su público, acompañando los cánticos que le hicieron salir. Inesperado ese asomo de cercanía, prolongado en tiempo suficiente.
Y para terminar, ‘Like a Rlling Stone’, y la piel de gallina, y la sensación de estar viviendo uno de mis mejores momentos en cualquier concierto, y su voz no es la misma, pero para mí ya sí, como su sonrisa y sus ojos, y las ganas de que no se acabara nunca. Pero el concierto terminó, saludo final de toda la banda con Bob en el centro y salí sin querer de ese sueño que fue abrir los ojos y ver a Dylan tocando para nosotros.
Y al menos para mí, ni tan arisco ni tan gruñón ni tan lejano, sino que todo eran sonrisas…

Os dejo unos datos de referencia:
Lugar: Finca Mesegosillo, en el Parque Regional de la Sierra de Gredos, en Hoyos del Espino (Ávila)
Fecha: 28 junio 2008
Asistencia: 11.000 personas (sold out)
Artistas Invitados: Pedro Javier Hermosilla
Precio: 34 euros
BOB DYLAN
Músicos: Bob Dylan (voz, teclado y armónica), Tony Garnier (bajista), George Recile (batería), Stu Kimball (guitarra rítmica), Denny Freeman (guitarra principal), Donnie Herron (violín, viola, banjo, mandolina eléctrica, pedal steel, lap steel)
Setlist: Rainy day women #12 & 35, Lay lady lay, Just Like Tom Thumb’s Blues, Tweedle Dee & Tweedle Dum, Positively 4th Street, The Levee’s Gonna Break, Moonlight, Honest With Me, The Lonesome Death Of Hattie Carroll, Tangled Up In Blue, Ballad Of Hollis Brown, Highway 61 Revisited, Mississippi, Summer Days, Ain’t Talkin’
Bis: Thunder On The Mountain, Like A Rolling Stone
AMARAL
Setlist: Kamikaze, Tarde de domingo rara, Moriría por vos, Las puertas del infierno; Resurrección, La barrera del sonido, Marta Sebas Guille y los demás, Estrella de mar, No sé que hacer con mi vida, Escapar, En el rio, Alerta, Cómo hablar, El blues de la generación perdida, Te necesito
Bis: Es sólo una canción, Revolución, Sin ti no soy nada

Bueno, en general el festival fué magnífico… en un entorno espectacular y lleno de gente (se agotaron las entradas hasta la cifra de 11.000 asistentes). Aquí os destaco lo que mejor y peor del mismo:
Lo más destacado
- Fantastica organización: acceso, seguridad (dentro y fuera del recinto)…
- Buena ubicación de las barras tanto dentro como fuera del recinto con precios muy razonables (mini cerveza 4€, bocadillo enorme de panceta o lomo 4€).
- Excelente entorno natural como es la Sierra de Gredos. Aquí todo olía a campo.
- El colorido de los árboles al atardecer.
- Excelente atención sanitaria (en Amaral 2 personas al menos se desmayaron).
- El concierto de Bob Dylan.
- La actitud de la gente en el concierto, que nos permitió disfrutar de la música del maestro.
No tan destacado
- El escenario estaba situado en una pendiente (no mucha) en la parte de arriba con lo que era complicado ver cuanto más te alejabas de las primeras filas. Hubiera sido mejor ponerlo en la parte de abajo para tener una perspectiva mucho mejor por todos los asistentes.
- Carísimo el merchandising de Bob Dylan.
- Hay personas que situándose en el monte fuera del recinto habilitado podían ver el concierto gratis.
Podéis ver más fotos del festival Musicos en la Naturaleza 2008 en: http://www.flickr.com/photos/eolrin/sets/72157605937056393/
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Esta entrada fue publicada el julio 3, 2008 a las 8:54 am y archivada bajo Minutos Musicales con etiquetas 2008, amaral, bob, dylan, en, eolrin, eolrindebara, espino, hoyos, independiente, indie, la, minutos, music, musicales, musicos, naturaleza, pop. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
julio 3, 2008 a 9:28 am
¿Estuvimos en el mismo concierto? Dylan me pareción un duermeovejas total y las minis de cerveza valían 7 euros (dentro, fuera no sé) eso y que estaban tan petadas que no se podía pedir, excepto a mitad del concierto de Amaral, que ya esaban vacías.
Por cierto Dylan ya no canta, justo recita las canciones y su sonido cristalino no consigue desempañar el resto de sus carencias. En fin, yo le aconsejo que se vaya a tocar a un palacio de Congresos o al Teatro Real que le va a ir mucho mejor.
julio 3, 2008 a 9:43 am
Efectivamente estuvimos en el mismo concierto. Aunque no soy yo quien ha hecho la crónica puedo decirte que la voz de Dylan nunca ha sido su fuerte… su fuerte han sido las letras y la capacidad de decir con palabras la verdad de la vida en aquel tiempo.
Y si esto último lo miras con el reposo de los años, el ver a Dylan, aunque su voz no suene como antaño, merece la pena… y si ves su sonrisa y si se hace cómplice del publico, aún más.
El mini y el bocadillo lo tomamos fuera en un chiringuito en la entrada y doy fé que nos costaron ambos 4€.
Gracias por el comentario.
julio 3, 2008 a 12:32 pm
Desde donde yo lo ví, no muy atrás era imposible apreciar si sonería o no. A mi desde luego no me gustó, tampoco, todo hay que decirlo, es que sea un superfan.
Lo que si que no me gustó es que en el País jugaran a la confusión con el rollito este de Sting cambió el concierto de sitio hace dos años a instancias de los ecologistas y Dylan no. Mentira, el primer año que se hizo este festival se quería hacer en un lugar llamado la plataforma y debido a las protestas se cambió al emplazamiento actual, donde han sido todas las ediciones del festival. Dylan tocó en el mismo sito que Sting. Un cero para El País en plan manipulador.